lunes, 8 de abril de 2013

Y la vida..

Veréis si hay algo que me queda claro después de estos días de reflexión es que por mucho que nosotros nos empeños en decir que no, en evitar los caminos oscuros, la vida nos guía por senderos que no conocemos, por caminos, por otros caminos, ... a veces estos caminos son más correctos que los que nosotros podemos visualizar...

Si realmente algo he cambiado en mi vida y si realmente he aprendido algo después de estos días... es que todo lo que ya hayas vivido en algún momento, todo lo que elijas en tu vida, todo lo que hayas hecho, puede cambiar... y el que cambie está en tu mano. 

Está claro que no es fácil, pero es tu vida, es tu pasado y eso siempre va a estar en tu mente pero tú, y sólo tú, tienes el poder de detenerlo o de quedártelo para siempre... 

La lección que yo os puedo dar educandos que educáis es la siguiente: No os empeñéis en enseñar materias, empeñaros en enseñar valores... valores que creéis correcto a vuestro parecer, enseñarles que vosotros sois personas y que os podéis equivocar, pero que ellos, nuestros alumnos, también lo son, enseñarles que la vida nos educa a base de cometer errores, pero que eso no debe hundirles porque lo bueno de cometer errores es que aprendes..Enseñarles lo importante que es aprender y lo importante que es valorar lo que se aprende pero no dejéis que hagan ostentación de ello, enseñarles que el conocimiento no tiene límites pero enseñarles que hay unas reglas que limitan nuestra vida y que hay que cumplirlas...enseñarles a vivir, a respirar, a compartir, enseñarles a respetar, educarles para que sean Buenas Personas. 

Veréis, hay veces que me planteo la siguiente cuestión y querría que vosotros os la plantearais también: ¿Las personas son buenas por naturaleza? 

Sólo sé que tanto si contestáis Sí como No, nuestro deber como educadores es trabajar para que todos seamos buenas personas, de este modo podremos conseguir alcanzar la utopía de la Vida perfecta, la utopía de poder ser todos como somos, la utopía que nosotros tenemos en nuestras cabezas de educación perfecta... 

Las utopías nos dejan a veces sin fuerzas pues realmente son imposibles de conseguir, pero yo me digo lo siguiente cuanto más se parezca mi entorno a esa idea mejor...

Nuestro deber como educadores es EDUCAR PARA Y DESDE SER BUENAS PERSONAS. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario