domingo, 28 de abril de 2013

Un jardín de esperanza y confianza.


Escrito a aquellas personas que siguen pensando que el futuro no puede cambiar.

Veréis, ya se que muchas veces parece que me repito, pero no me voy a cansar de decir que nosotros los profesores y las profesoras de las mentes privilegiadas del mañana tenemos el don de modificar el porvenir.

Quiero decir desde aquí que el futuro es nuestro, no es nadie más que nuestro. Nosotros podemos cambiarlo, pero para ello tenemos que situarnos, tenemos que tener una actitud positiva.

Que queremos volar, volemos, pero siempre teniendo claro cuales son nuestros motivos. No podemos decidir volar y en cuánto vemos un poco de altura decidir dejarlo de lado. Tenemos que tener confianza en todos los actos que hacemos, que vemos que hacemos mal, retrocedemos y volvemos a intentarlo de un modo diferente... pero tenemos que tener confianza en nuestros sueños, siempre, ellos son nuestro motivo de vida de algún modo u otro.

Profesoras y profesores educad a vuestros alumnos en que los errores nos enseñan, educarles en esos valores que traen esperanza, enseñadles que el futuro está en sus manos, ellos son el futuro, ellos... y por eso educadores tenéis que tener esperanza en ellos, tenéis que confiar, ellos son el futuro, y su futuro depende de vosotros.

¿Cómo hacerlo? Está en vuestras manos, educad con números, ¿Cuánta gente hay en el mundo?¿Qué parte de ese mundo soy yo? ¿Qué parte de ese mundo me pertenece a mi? Educad en la reflexión, en la protección, educad en el calor del amor, educad en la familia, educad...

La educación es el futuro y en ella tengo puesta mi mayor esperanza, la esperanza de que un mundo mejor es posible, la esperanza de que esos niños y esas niñas verán un mañana mejor, tengo puesta la esperanza en  que esos niños día a día van a ir teniendo nuevos valores, valores que vosotros profesoras y profesores vais a ir entregando.


Confío en vosotras, confío en vosotros, confío en mi...

No hay comentarios:

Publicar un comentario